Lic. Mario Gómez

Director de Le Bleu® Negocios Inmobiliarios

Desde hace varias décadas el idioma del mercado inmobiliario es el dólar. Es muy difícil que un vendedor acepte vender en pesos, excepto que pueda aplicarlo a otro negocio, como es el caso de los desarrolladores.

Por eso, cuando se puso el nuevo cepo cambiario a partir del DNU 609/19, el mercado inmobiliario que venía maltrecho, sintió que este era su golpe de gracia.

La imposibilidad de comprar libremente dólares es claramente un escollo para el mercado. Especialmente, para los compradores menos sofisticados que suelen tener menos herramientas para acceder a la moneda norteamericana. Por eso, es importante que los corredores inmobiliarios profesionales asesoren adecuadamente acerca de los mecanismos que existen para que los compradores puedan hacerse de los dólares.

Contado con liquidación y Dólar MEP

Existen dos mecanismos que permiten a los compradores hacerse de los dólares: el “contado con liquidación” y “el dólar MEP”.

El primero de los mecanismos, resumido como dólar CCL por sus siglas o dólar contado con liqui, se obtiene a través de una operación donde un inversor compra acciones o títulos de deuda pública que cotizan en el mercado local y en el exterior. La adquisición del activo se hace en el mercado local, comprándola en pesos, y se vende en dólares en el mercado externo. De esta forma, a través de la compra/venta activos logra pasar pesos a dólares y además se deposita en cuentas por fuera del circuito nacional, ya que se cobran en el mercado del exterior. 

En el caso de que el vendedor no quiera los dólares en el exterior, existe el Mercado Electrónico de Pagos (MEP) que permite hacerse de los dólares utilizando el mercado de bonos en dólares.

Es necesario abrir una cuenta en una casa de bolsa y tener cuentas bancarias de donde provendrán los pesos para iniciar la operación y adonde terminarán los dólares comprados. Todas las cuentas tienen que corresponder al mismo titular.

Desde la cuenta bancaria se transfieren a la cuenta abierta en la casa de bolsa la cantidad de pesos que se quiere convertir en dólares (que pueden provenir de ahorros o de plazos fijos que hayan vencido, por ejemplo) y se le da la instrucción al operador de que con esos pesos se compre dólar MEP (el operador compra los bonos con pesos e inmediatamente después los vende, pero en dólares). Esos dólares que resultan de la venta son acreditados en la cuenta bancaria que el cliente tiene en el banco e inmediatamente puede disponer de ellos. Es importante recordar que las restricciones oficiales son para la compra de dólares y no para el retiro.

 Sin lugar a dudas, las nuevas restricciones no ayudan al libre funcionamiento del mercado, pero el trabajo profesional del corredor inmobiliario asesorando a las partes, puede contribuir a que las operaciones no se detengan, logrando que cada parte vea satisfechas sus expectativas.