¿Quién preparó hoy tu paracaídas?
05/11/2019
Charles fue piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Tras muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil; salvó su vida al lanzarse en paracaídas y pasó seis años en prisión bajo el régimen del Viet Cong.
En oportunidad de un intercambio de prisioneros de guerra, recuperó la libertad. Dedicó el resto de su vida a transmitir lo vivido y aprendido dando conferencias por todo el mundo.
En una oportunidad, cenando en un restaurante, un hombre se acercó y le dijo:
-Hola, Ud. es Charles, el piloto derribado en Vietnam, ¿verdad?
-¿Y cómo sabe eso?, le preguntó Charles extrañado.
-Porque yo era quién empacaba su paracaídas. Parece que funcionó bien, ¿no?
Casi atragantado, Charles le dije dijo: ¡Claro que funcionó! ¿Si no, no estaríamos aquí conversando!
Esa noche Charles no pudo dormir. Estuvo toda la noche pensando cuántas veces había visto en el portaaviones a ese joven, al que jamás había saludado ni agradecido su tarea habitual. Incluso reparó en que ni siquiera sabía su nombre. De hecho, él era un arrogante piloto y el otro sólo un simple marinero.
Pensó también en las horas que ese marinero paso en las entrañas del barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de alguien que no conocía.
Desde entonces, Charles comienza sus conferencias preguntando a la audiencia: ¿Quién preparó tu paracaídas hoy?
Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas cada día: uno físico, uno emocional, uno mental y hasta uno espiritual.
A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario, perdemos de vista lo que es verdaderamente importante y las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se los pidamos.
Dejamos de saludar, de dar las gracias, de felicitar o de decir algo amable a gente que nos da una mano con nuestro paracaídas. Estamos tan ensimismados, que no somos capaces de prestar atención a mucha gente que con su accionar nos permite vivir y disfrutar las cosas lindas de la vida.
Por eso, no dejemos de preguntarnos cada día: ¿Quién preparó hoy mi paracaídas?
Noticias del sector inmobiliario
